Elementos de la arquitectura Gótica



Glosario:

Arbotantes:

Son elementos estructurales con forma de medio arco situados en el exterior del edificio encargada de recoger la presión en el arranque de una bóveda al Botarel, y este lo transmitirá a la cimentación. Ideado ante la necesidad de contrarrestar las cargas de los paramentos.

Arcos

Arco Apuntado:

El Arco apuntado u Ojival está compuesto por dos porciones de curva que forman un ángulo en la clave. Es típico de la arquitectura del gótico, supuso un cambio estético en la arquitectura medieval al romper con el arco de medio punto, propio de la arquitectura romana.

El arco apuntado transmite mejor el empuje lateral que uno de medio punto, esto hace que se puedan construir vanos más abiertos, muros más altos.

Arco Carpanel:

El arco carpanel o apainelado es un arco formado por tres, cinco, siete, etc arcos de círculo trazados desde centros diferentes, cada uno con su centro y siempre en número impar. la suma de los ángulos correspondientes a todas esas circunferencias conforman 180º.

Es habitual verlo en portadas de edificios de cierta importancia de casi cualquier época a partir del gótico.

Arco Conopial:

El arco conopial o arco flamígero es un arco muy rebajado, pero que tiene una escotadura en la clave, de modo que ésta tiene un vértice hacia arriba. Es un tipo de arco de cuatro centros, que se construye a partir de un cuadrado básico de un cuarto de luz.

Es un arco utilizado en el gótico tardío, especialmente en el llamado gótico flamígero.

Arco Formero:

Arco sobre columnas o pilares alineado con otros iguales flanqueando la nave principal como línea divisora de las crujías (corredores) laterales. Los arcos formeros van de pilar a pilar coincidiendo con los tramos de la bóveda. Su función es sostener los muros superiores de separación entre las nave de una estructura. Es exclusivo de los templos de al menos tres naves.

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Arco Lobulado:

El arco lobulado está conformado por tres o más arcos de circunferencia que se cortan entre sí.

Arco Perpiaño:

Arco que sirve para reforzar la bóveda y está colocado de forma perpendicular al eje principal de la nave.

Arco Tudor:

El arco Tudor o acortinado está compuesto de cuatro centros interiores que rematan en ángulo.

Fue un elemento arquitectónico común durante el periodo Tudor que se extendió entre 1485 y 1558 en Inglaterra durante la dinastía Tudor.

La diferencia entre ellos radica realmente en la relación entra la subida y la amplitud. El arco gótico es alto y estrecho, mientras que el arco Tudor es corto y ancho.

Botarel:

Refuerzos verticales en el paramento de un muro, normalmente construidos hacia el exterior, los cuales sirven para aumentar su estabilidad y transmitir las cargas transversales a la cimentación.

Contrafuerte: Aquel que se adhiere firmemente al muro.

Botarel: Se separa del muro pero sigue unido mediante los arbotantes.

Bóveda de crucería:

La bóveda de crecería u ojiva recibe este nombre porque está conformada por el cruce, o intersección, de dos bóvedas de cañón apuntado. Tiene su estructura compuesta por arcos que se cruzan diagonalmente (nervios) en una clave. El espacio entre ellos se cubre con elementos.

Los nervios sustentantes fundamentales se llaman cruceros o diagonales. Estos nacen en los jarjamientos y se cruzan diagonalmente. Se pueden multiplicar sus nervios y las claves (secundarias), a esto se le llama terceletes o combados.

La bóveda de crucería consta de dos elementos: Los arcos que constituyen su armazón, o esqueleto, y los paños o plementos que cubren los espacios intermedios entre los arcos.

Clave:

Dovela central de un arco, o una bóveda. Elemento constructivo que remata o cierra un arco o una bóveda, es la pieza que permite sostener la estructura y sin ella el arco o la bóveda se caerían. Sus caras, cortadas en ángulo, transmiten parte de las tensiones, equilibrándola.

A menudo está decorada.

Dovela:

Piedra labrada en forma de cuña, para formar arcos o bóvedas.

Fronda:

Ornamentación compleja característica del estilo gótico que semeja hojas y flores imitando su follaje al parecerse a hojas salientes se encuentran retorcidas o enrolladas en su extremidad.

Suelen utilizarse para resaltar las vertientes de los tejados y bordeando los gabletes.

Gablete:

Elemento arquitectónico que sirve como coronación o remate ornamental triangular, formado por dos líneas rectas que se unen en un ángulo agudo. Una de sus funciones era cubrir las bóvedas de monumentos.

Intradós:

Superficie interior, cóncava e inferior de un arco, bóveda o dovela. O la cara de una dovela, que corresponde a esta superficie. Su opuesto es el trasdós que se refiere a la parte externa.

Jarjamentos:

Salmer común a dos arcos continúos.

Luz:

Distancia libre entre dos soportes contiguos, especialmente de un vano en una estructura porticada.

Distancia, en proyección horizontal, existente entre los apoyos de una viga, un puente.

Nave:

Espacio comprendido entre dos muros o filas de columnas.

La nave principal ocupa el centro del templo desde la puerta de ingreso hasta el crucero o el presbiterio, generalmente con mayor elevación y más anchura que las laterales paralelas a ella.

Nervio:

Elemento saliente constructivo formado por un segmento de arco saliente del intradós de una bóveda. Concentran los empujes en lugares puntuales de asiento, permitiendo apoyarse sobre columnas en lugar del propio muro.

Paramento:

Cada una de las dos caras de una pared o de un muro.

Pináculos:

Cuerpo principal con forma piramidal o cónica de gran tamaño que va labrado con croché y otras protuberancias o labores de fronda. Da mayor altura al edificio pero también estabiliza las fuerzas de los arbotantes.

Plementos:

Piedras o dovelas que, a modo de cerramiento cubren el espacio entre los nervios de una bóveda. El conjunto de plementos recibe el nombre de plementería.

Rosetón:

Es una ventana circular calada, dotada de vidrieras que alcanzó su mayor esplendor en la arquitectura Gótica.

Salmer:

Primera dovela de piedra utilizada en el arranque de un arco.

Terceletes:

Gruesa moldura ornamental con apariencia de nervio pero sin serlo que, en compañía de otras similares, puebla los plementos de una bóveda gótica. Cada uno de los nervios o arcos que parten de los ángulos de apoyo y convergen en una clave secundaria.

Tracería:

Decoración calada y densa en piedra, yeso o madera con la que se decoran o rematan volúmenes, motivos diversos, predominantemente vegetales y geométricos. En el periodo gótico flamígero se aumento el uso de la llama y el pez.

Se encuentra aplicada en ventanas, arcos, rosetones, bóvedas, gabletes y pináculos.


La Arquitectura gótica tiene se construye por varios periodos, por lo que englobar todas su características es un trabajo extenso, y específico, pero, siempre es posible sintetizar ciertos aspectos para tener una visión general de las cosas.

Espero que esta guía le sirva a todos aquellos fanáticos de la arquitectura que quieran adentrarse en este hermoso periodo que es "lo gótico".

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